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22 November
Inquiero los porqués, los hasta cuándo los cómo y dónde y esa pregunta muda que me ahoga y vive en el silencio. Y entonces tú contestas majestuoso enorme gamo verde país de agua donde los soñadores se dan cita. Me hablas grande mar telón del cielo y tus olas responden como páginas de un libro cuyo autor lo sabe todo como páginas, mar y como pétalos de una rosa que nunca se deshoja.
Blanca Andreu
España - 1959
21 November
Ella está sumergida en su ventana contemplando las brasas
del anochecer, posible todavía. Todo fue consumado en su destino, definitivamente inalterable desde ahora como el mar en un cuadro, y sin embargo el cielo continúa pasando con sus angelicales procesamientos.
Ningún pato salvaje interrumpió su vuelo
hacia el oeste; allá lejos seguirán floreciendo los ciruelos,
blancos, como si nada, y alguien en cualquier parte levantará su casa
sobre el polvo y el humo de otra casa. Inhóspito este mundo.
Áspero este lugar de nunca más.
Por una fisura del corazón
sale un pájaro negro y es la noche -o acaso será un dios
que cae agonizando sobre el mundo?- pero nadie lo ha visto, nadie sabe, ni el que se va
creyendo que de los lazos rotos nacen preciosas alas, los instantáneos nudos del azar, la inmortal aventura, aunque cada pisada clausure con un sello
todos los paraísos prometidos.
Ella oyó en cada paso la condena. Y ahora ya no es más que una remota,
inmóvil mujer en su ventana, la simple arquitectura de la sombra asilada en su piel, como si alguna vez una frontera,
un muro, un silencio, un adiós, hubieran sido el verdadero límite,
el abismo final entre una mujer y un hombre.
Olga Orozco
La Pampa - 1920- 1999
20 November
Besarse, mujer, al sol, es besarnos en toda la vida. Asciende los labios, eléctricamente vibrantes de rayos, con todo el furor de un sol entre cuatro.
Besarse a la luna, mujer, es besarnos en toda la muerte: descienden los labios, con toda la luna pidiendo su ocaso, del labio de arriba, del labio de abajo, gastada y helada y en cuatro pedazos.
Miguel Hernández
Orihuela - 1910-1942
19 November
Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano, herido por el trigo, a pisar la pradera; soñador, sentiré su frescor en mis plantas y dejaré que el viento me bañe la cabeza.
Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos: pero el amor sin límites me crecerá en el alma. Me iré lejos, dichoso, como con un niño, por los campos , tan lejos como el gitano vaga
Arthur Rimbaud
Francia - 1854-1891
18 November
Aunque el cielo no tenga ni una estrella y en la tierra no quede casi nada, si un destello fugaz queda de aquella que fue maravillosa llamarada,
me bastará el fervor con que destella, a pesar de su luz medio apagada, para encontrar la suspirada huella que conduce a la vida suspirada.
Guiado por la luz que inmortaliza, desandaré mi noche y mi ceniza por el camino que una vez perdí,
hasta volver a ser, en este mundo devuelto al corazón en un segundo, el fuego que soñé, la luz que fui.
Francisco Luis Bernárdez Buenos Aires - 1900-1978
16 November
A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación a otra persona, a eso lo llaman alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma. (Lo que significa que para entonces adquirieron una.) Afuera, la tarde de verano, todo un mundo arrojado a la luna: grupos de formas plateadas que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo, la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio transformada en aleación de luz de luna, forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma llena de ese fuego que en realidad es luz de luna, tomada de otra fuente, y brilla unos instantes, como brilla la luna: piedra o no, la luna sigue estando más que viva.
Louise Glück Nueva York -1943
14 November
Señor, usted no lo sabe y sin embargo sus arrugas, tersándome la mañana, me han obligado a iniciar una huelga de novios desde que lo conozco. Y hoy -mientras los dos nos mirábamos de reojo,
cada uno en un extremo de la barra-, mi guedeja más anarquista ha optado definitivamente
por afiliarse a sus ojos
Almudena Guzman
Madrid - 1964
13 November
Como un depredador entraste en casa, rompiste los cristales, a piedra destruiste los espejos, pisaste el fuego que yo había encendido.
Y sin embargo, el fuego sigue ardiendo. Un cristal me refleja dividida. Por mi ventana rota aún te veo. (Con tu cota y tu escudo me miras desde lejos). Y yo, mujer de paz, amo la guerra en ti, tu voz de espadas, y conozco de heridas y de muerte, derrotas y saqueos.
En mi hogar devastado se hizo trizas el día, pero en mi eterna noche aún arde el fuego.
Pilar Bonnett Colombia- 1951
11 November
Una pena repta por su ombligo. Ayer ayer me dijo oblicuamente amor mío y hoy, hoy tengo que ser áspera con la memoria, enlazar las manos con ansiedad, tomar cafés, hacerme cueva o nimiedad.
Concha García España - 1956
10 November
Así se vive cuando tienes un corazón helado. Como yo: entre sombras, arrastrándose sobre la roca fría, bajo las copas inmensas de los arces.
El sol apenas me alcanza. A veces, al comenzar la primavera, lo veo elevarse a lo lejos. Luego crecen las hojas sobre él, hasta cubrirlo todo. Siento su brillo entre las hojas, vacilante, como quien golpea un vaso con una cuchara de metal.
No todos necesitan de la luz en igual medida. Algunos creamos nuestra propia luz: una hoja plateada como un sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata poco profundo bajo la oscuridad de los arces.
Pero esto ya lo sabes. Tú y aquellos que piensan que viven por la verdad, y en consecuencia, aman todo lo que es frío.
Louise Glück Nueva York -1943
09 November
Al lado tuyo, pero no de tu mano:
así te miro andar por el jardín de verano:
las cosas que no pueden moverse aprenden a mirar.
No necesito perseguirte a través del jardín;
en cualquier parte los humanos dejan señal de lo que sienten,
flores esparcidas en el polvo del camino,
todas blancas y doradas, algunas
levemente alzadas por el viento de la tarde.
No necesito seguirte adonde estás ahora, hundido en la ponzoña de este campo,
para saber la causa de tu huida,
de tu humana pasión, de tu rabia:
por qué otra cosa dejarías caer todo aquello que has acumulado?
Louise Glück Nueva York -1943
08 November
Estás en mí. Desde mis ojos miras estas suaves colinas en que flota la niebla. Ausencia. Soledad. Cae la tarde. Desnudo vaso tuyo: va tu sangre en mis venas. Cruza el río el paisaje como un adiós, cansada voz eterna. Como un río en mi sangre va tu sangre. Juntos volvemos por la noche inmensa.
Eliana Navarro Chile - 1920 -2006
07 November
No es nada de tu cuerpo ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca que es igual que tu sexo-, ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu ombligo en que bebo. Ni son tus muslos duros como el día, ni tus rodillas de marfil al fuego, ni tus pies diminutos y sangrantes, ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada -qué es una mirada?- triste luz descarriada, paz sin dueño, ni el álbum de tu oído, ni tus voces, ni las ojeras que te deja el sueño. Ni es tu lengua de víbora tampoco, flecha de avispas en el aire ciego, ni la humedad caliente de tu asfixia que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo, ni una brizna, ni un pétalo, ni una gota, ni un grano, ni un momento. Es sólo este lugar donde estuviste, estos mis brazos tercos.
Jaime Sabines México -1926-1999
06 November
Otra vez ha llegado el arrogante amor sin anuncio y se ha instalado aquí donde tu nombre comienza a ser un árbol que me da sombra con sus siete letras sin permiso sin prisa -con un rostro tan nuevo que no conocí sus ojos antiquísimos sus garras de milano su paciencia- ha dado órdenes para que el sol alumbre y ha clavado su espuela aquí donde tus ojos me pierden y me ganan aquí donde tu voz donde tu mano lustra la piel de este animal que tiembla hirsuto y tan hermoso que ahora es guerrero el sueño al que despierto mientras la muerte huye de nuevo estoy a salvo
Pilar Bonnett Colombia- 1951
05 November
Inquiero los porqués, los hasta cuándo los cómo y dónde y esa pregunta muda que me ahoga y vive en el silencio. Y entonces tú contestas majestuoso enorme gamo verde país de agua donde los soñadores se dan cita. Me hablas grande mar telón del cielo y tus olas responden como páginas de un libro cuyo autor lo sabe todo como páginas, mar y como pétalos de una rosa que nunca se deshoja.
Blanca Andreu
España - 1959
04 November
Es la una y treinta medio cuerpo asomado a la vida entera. Desapercibo un raro calambreo que nace en las piernas. Brilla lo que queda de luna. Mis oquedades buscan ritos, mis soledades están sobre los zapatos que he deshebillado porque me ladeaba su presión. Estoy entera como la vida que miro como la vida que me deja me deja medio cuerpo asomado a ella.
Concha García
España - 1956
03 November
Busco tu corazón. Hacia ti vuelvo. Dame mi soledad, mi viento estremecido, mi universo. Desnuda de toda ansia, de toda vanidad, a ti me entrego. Ya no cantan mis ríos; desfallecen. Ya no claman mis bosques. Es la muerte? Nada respondes. Subes, inacabable, eterno. Nada respondes, río de sangre y sombra, pero clavado allí, yo te presiento.
Eliana Navarro Chile - 1920 -2006
01 November
Transido, salomónico, decente, ululaba; compuesto, caviloso, cadavérico, perjuro, iba, tornaba, respondía; osaba, fatídico, escarlata, irresistible. En sociedad, en vidrio, en polvo, en hulla, marchase; vaciló, en hablando en oro; fulguró, volteó, en acatamiento; en terciopelo, en llanto, replegóse. Recordar? Insistir? Ir? Perdonar? Ceñudo, acabaría recostado, áspero, atónito, mural; meditaba estamparse, confundirse, fenecer. Inatacablemente, impunemente, negramente, husmeará, comprenderá; vestiráse oralmente; inciertamente irá, acobardaráse, olvidará.
César Vallejo Perú 1892‐1938
31 October
Díselo a una persona sabia o quédate en silencio, porque el hombre ordinario se burlará en el acto. Celebro lo que vive de verdad, lo que anhela abrasarse hasta la muerte...
Y si no has tenido esta experiencia -morir y así crecer- no eres más que un huésped aturdido sobre la oscura tierra.
Goethe
29 October
Que haría yo sin tus flores que haría yo sin esta permanencia de tu gesto y tu lugar Que haría yo si debiera pensar en pérdida olvido y sobre todo final Que haría yo si no tuviera la certidumbre de tu memoria
Juana Vignozzi Buenos Aires - 1937
28 October
Nada. No pegaba nada con tanta lluvia, esa chaqueta de angorina rosa y botones de nácar que él me regaló. El museo nos desilusionó. Yo me puse rara y él venga a mirar al cielo, y al final un paseo dudosamente conciliador por los soportales -basta que a mí me hicieran gracia los punkies, para que a él lo escandalizasen-, después de mi vaso de leche y su maniática ginebra "MG con Schweppes de naranja, por favor". Ah, se me olvidaba contaros que el frío fue la nota predominante del día y que la noche, a pesar de todo, la pasamos juntos. Espalda contra espalda.
Almudena Guzman Madrid - 1964
27 October
he dejado la puerta entreabierta soy un animal que no se resigna a morir la eternidad es la oscura bisagra que cede un pequeño ruido en la noche de la carne soy la isla que avanza sostenida por la muerte o una ciudad ferozmente cercada por la vida o tal vez no soy nada sólo el insomnio y la brillante indiferencia de los astros desierto destino inexorable el sol de los vivos se levanta reconozco esa puerta no hay otra hielo primaveral y una espina de sangre en el ojo de la rosa.
Blanca Varela Perú - 1926-2009
26 October
El amor siempre inventa lenguajes diferentes para decir las mismas repetidas palabras. Y una vez y otra vez se recrea lo nuevo se repite lo eterno se dobla la esperanza se dividen los miedos se suman las hazañas se multiplica el éxtasis se restan artimañas.
Una vez y otra vez y otra vez y otra vez ayer hoy y mañana
en medio de lo oscuro resplandece tu cara.
Silvia Judit Lerner
Argentina
25 October
En el invierno viajaremos en un vagón de tren con asientos azules. Seremos felices. Habrá un nido de besos oculto en los rincones. Cerrarán sus ojos para no ver los gestos en las últimas sombras, esos monstruos huidizos, multitudes oscuras de demonios y lobos. Y luego en tu mejilla sentirás un rasguño. un beso muy pequeño como una araña suave correrá por tu cuello. Y me dirás: «¡búscala!», reclinando tu cara -y tardaremos mucho en hallar esa araña, por demás indiscreta.
Arthur Rimbaud
Francia - 1854 -1891
24 October
Hemos conocido vicisitudes de doble filo aguas donde bañarse era imposible tiempos de amor con un fondo blanco y una ternura por mirarlo todo que nos daba respuestas equivocadas por eso me dirijo a ti.
La mujer que hoy piensa y siente a la vez parece perturbada por la situación y resbala entre recuerdos donde el amor era la invención sublime de ser dos. Pero no todo pasa. Me hinco en mi cama y soy una con la conciencia escindida,
con la virtud de quererme marear
involucrada en sensaciones que no transpiran porque te necesitaría para sudar, y como estoy sola lo canto. Porque siempre hubo un tiempo y habrá más tiempos ya sin dolor sin esperar que un faro de coche alumbre la esquina donde fijo la mirada. Me siento agotada, como si la sensación de ser yo misma me golpease en un centro conocido pero ignorado.
Concha García
España - 1956
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